No es tarde para empezar, sea una dieta, una carrera o un cambio de vida; cuanto antes empieces, antes se verán los frutos.
Te cuento que viví la vida intentando evitar.
Evitar los conflictos.
Evitar que los demás se sintieran incómodos.
Evitar que se fueran de mi lado.
Evitar que me criticaran.
Evitar conversaciones incómodas, aunque eso implicara no arriesgarme o no ir por lo que quería.
Quizás todo eso solo encubría supervivencia, cobardía y resignación.
Los años pasaron y no me siento orgulloso de mi pasado, pero tampoco puedo cambiarlo.
Sí puedo intentar mejorar mi futuro.
Quizás sea hora de empezar a trabajar para que las cosas pasen.
Criticarme me van a criticar igual.
Y está bien.
Prefiero perder a quien tenga que perder antes que seguir perdiendo mi tiempo.
Es bueno tomarse tiempo para decidir, pero que ese tiempo no te lleve toda la vida.
Salir de la “zona de confort” es el precio a pagar para poder crecer.
Comentarios
Publicar un comentario